<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title>Mecateando</title><description>Recetas, antojos y todo lo que pasa alrededor de una olla.</description><link>https://mecateando.com</link><language>es</language><item><title>El sancocho que sobrevivió a tres generaciones</title><link>https://mecateando.com/blog/sancocho-tres-generaciones</link><guid isPermaLink="true">https://mecateando.com/blog/sancocho-tres-generaciones</guid><description>No hay receta escrita. Hay un orden, unos tiempos y una discusión de cuarenta años sobre si el plátano va entero o partido.</description><pubDate>Sat, 12 Sep 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;En mi casa el sancocho nunca se escribió. Se aprendía parándose al lado de la olla, aguantando el calor, y respondiendo preguntas: ¿ya huele? ¿ya suena distinto? ¿el plátano se deshace o todavía aguanta?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mi abuela decía que una receta escrita es una receta que alguien ya dejó de hacer. Exageraba, como siempre. Pero tenía razón en algo: lo que importa aquí no son las cantidades, es el orden.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;el-orden-que-es-lo-único-fijo&quot;&gt;El orden, que es lo único fijo&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;La carne primero, sola, con agua fría y sal. Esto no es negociable y es la parte que más gente se salta. El agua fría saca el sabor hacia el caldo; el agua hirviendo lo sella dentro de la carne. Media hora larga antes de que entre nada más.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Después, y en este orden exacto:&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;La yuca, que es la que más tarda y la que espesa.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El plátano verde, partido con la mano y no con cuchillo.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La mazorca, en trozos gordos.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La papa, casi al final, porque se deshace mirándola.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p&gt;El cilantro va apagado el fuego. Siempre. Si lo pones antes, a los diez minutos ya no queda nada de lo que fuiste a buscar.&lt;/p&gt;&lt;h3 id=&quot;sobre-el-plátano-partido-con-la-mano&quot;&gt;Sobre el plátano partido con la mano&lt;/h3&gt;&lt;p&gt;Aquí está la discusión de cuarenta años. Mi abuela lo partía con la mano, sin cuchillo, y sostenía que el borde irregular suelta más almidón y espesa mejor. Mi mamá dice que eso es cuento y que lo hacía porque le daba pereza lavar el cuchillo.&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;Las dos tienen razón. El borde roto sí suelta más almidón. Y a ella sí le daba pereza lavar el cuchillo.&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;Lo sigo haciendo con la mano.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;cómo-saber-que-ya-está&quot;&gt;Cómo saber que ya está&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;El sancocho avisa. Deja de oler a ingredientes por separado y empieza a oler a una sola cosa. La yuca se abre sola cuando la tocas con la cuchara. El caldo, que al principio era agua con cosas, ahora se pega apenas a la cuchara.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si tienes que preguntar si ya está, todavía no está.&lt;/p&gt;&lt;hr /&gt;&lt;p&gt;Una última cosa que no es técnica ni receta: el sancocho no se hace para uno. Sale mucho a propósito. Esa es la parte que nadie escribe y la única que mi abuela repetía cada vez.&lt;/p&gt;</content:encoded><dc:creator>Ana Restrepo</dc:creator><category>Lo de la abuela</category></item><item><title>Arepa de huevo: todo depende del aceite</title><link>https://mecateando.com/blog/arepa-de-huevo-aceite</link><guid isPermaLink="true">https://mecateando.com/blog/arepa-de-huevo-aceite</guid><description>Dos frituras, dos temperaturas distintas y una ventana de diez segundos para meter el huevo. Lo demás es maíz y paciencia.</description><pubDate>Sat, 05 Sep 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;La arepa de huevo se hace dos veces. Esa es toda la técnica, y es donde casi todo el mundo se equivoca: la primera fritura no es para dorar, es para inflar.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;primera-fritura-inflar&quot;&gt;Primera fritura: inflar&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Aceite a fuego medio, no más. Si está muy caliente, la superficie se endurece antes de que el vapor de adentro tenga tiempo de empujar, y la arepa no se infla. Sin bolsa de aire no hay dónde meter el huevo, y ya no hay arepa de huevo: hay una arepa frita.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sabes que va bien cuando se levanta sola y empieza a flotar como un globo. Ahí la sacas.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;la-ventana&quot;&gt;La ventana&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Cortas un borde pequeño, no una boca grande. Metes el huevo. Tienes unos diez segundos antes de que la arepa se desinfle y se cierre: si dudas, se pega y ya no entra.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un truco que aprendí mirando a una señora en Barranquilla que llevaba veinte años haciéndolas: parte el huevo en una taza antes, nunca sobre la arepa. Con la taza lo metes de un solo movimiento. Con la cáscara pierdes los diez segundos.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;segunda-fritura-cuajar-y-dorar&quot;&gt;Segunda fritura: cuajar y dorar&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Ahora sí, aceite más caliente. Aquí el objetivo es doble: cuajar la clara y dorar por fuera. Cuchara de aceite por encima para que la parte de arriba cuaje sin tener que voltearla demasiado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sale cuando el exterior está dorado parejo y, al levantarla, pesa distinto: ya no se siente hueca.&lt;/p&gt;&lt;hr /&gt;&lt;p&gt;Se come de pie y con servilleta de más. Sentado y con plato pierde la mitad de la gracia.&lt;/p&gt;</content:encoded><dc:creator>Ana Restrepo</dc:creator><category>Cocina callejera</category><category>Técnicas</category></item><item><title>Tres errores que arruinan el arroz blanco</title><link>https://mecateando.com/blog/tres-errores-arroz-blanco</link><guid isPermaLink="true">https://mecateando.com/blog/tres-errores-arroz-blanco</guid><description>No es la marca, no es la olla y casi nunca es el agua. Son tres cosas que pasan en los primeros dos minutos.</description><pubDate>Fri, 28 Aug 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;El arroz blanco es la receta que más gente cree tener resuelta y más gente hace mal. No por difícil: por confiada. Estos son los tres errores, en orden de cuánto daño hacen.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;1-echar-el-arroz-al-agua-fría&quot;&gt;1. Echar el arroz al agua fría&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;El arroz entra al aceite, no al agua. Se sofríe un minuto, sin dejar de mover, hasta que los granos se ven nacarados en vez de blancos opacos. Esa capa fina de grasa es lo que impide que se peguen entre ellos después.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si echas el arroz al agua fría y prendes el fuego, estás haciendo un almidón hervido. Va a quedar comestible y va a quedar pegajoso.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;2-destapar-para-ver-cómo-va&quot;&gt;2. Destapar para ver cómo va&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Cada vez que levantas la tapa se va el vapor, que es lo que está cocinando la parte de arriba. Se va el vapor, baja la temperatura, y la capa superior queda cruda mientras la de abajo se pasa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La regla es simple y cuesta cumplirla: tapa puesta, fuego bajo, y no se toca hasta que se acaba el tiempo.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;3-servirlo-recién-apagado&quot;&gt;3. Servirlo recién apagado&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;El arroz necesita cinco minutos con el fuego apagado y la tapa puesta. En esos cinco minutos la humedad que quedó en el fondo se reparte hacia arriba y el grano termina de asentarse.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Servido inmediatamente, el de abajo está húmedo y el de arriba seco. Cinco minutos después, todo el arroz es el mismo arroz.&lt;/p&gt;&lt;hr /&gt;&lt;p&gt;Ninguno de los tres tiene que ver con los ingredientes. Los tres tienen que ver con la prisa.&lt;/p&gt;</content:encoded><dc:creator>Ana Restrepo</dc:creator><category>Técnicas</category></item><item><title>Natilla sin grumos, sin drama</title><link>https://mecateando.com/blog/natilla-sin-grumos</link><guid isPermaLink="true">https://mecateando.com/blog/natilla-sin-grumos</guid><description>Los grumos no aparecen al final. Aparecen en el primer minuto, cuando disuelves el almidón en líquido caliente en vez de frío.</description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;Diciembre entero se cocina con la misma discusión: a quién le quedó la natilla con grumos. La respuesta casi nunca está en el final de la preparación, que es donde todo el mundo mira. Está en el primer minuto.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;el-almidón-se-disuelve-en-frío&quot;&gt;El almidón se disuelve en frío&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;El almidón de maíz se hidrata en líquido frío y se gelatiniza con el calor. Si lo echas directo a la leche caliente, la superficie de cada partícula se cocina al instante y forma una cáscara que impide que el interior se hidrate. Eso es un grumo: almidón crudo envuelto en almidón cocido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Disuelve el almidón en una parte de la leche &lt;strong&gt;fría&lt;/strong&gt;, hasta que no quede ni un punto blanco en el fondo del recipiente. Esa mezcla es la que entra a la olla.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;fuego-medio-y-una-sola-dirección&quot;&gt;Fuego medio y una sola dirección&lt;/h2&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Cuchara de madera o espátula, nunca batidor una vez empieza a espesar.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Siempre en la misma dirección, tocando el fondo y las esquinas.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Fuego medio: el almidón necesita llegar a temperatura, pero si hierve fuerte se rompe la estructura y la natilla se vuelve líquida otra vez al enfriar.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p&gt;Sabes que está cuando la cuchara deja un surco en el fondo de la olla que tarda un segundo en cerrarse.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;si-igual-aparecieron&quot;&gt;Si igual aparecieron&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Pasa. Se arregla: cuela la natilla caliente por un colador fino antes de verterla en el molde. Pierdes dos minutos y nadie se entera.&lt;/p&gt;&lt;hr /&gt;&lt;p&gt;Enfría a temperatura ambiente antes de meterla a la nevera. Si la metes caliente, la condensación cae encima y te deja la superficie aguada.&lt;/p&gt;</content:encoded><dc:creator>Ana Restrepo</dc:creator><category>Postres</category><category>De temporada</category></item><item><title>Mango biche con sal y limón: la receta que no es receta</title><link>https://mecateando.com/blog/mango-biche-sal-limon</link><guid isPermaLink="true">https://mecateando.com/blog/mango-biche-sal-limon</guid><description>Tres ingredientes y ninguna instrucción. Lo único que se puede hacer mal es el punto del mango.</description><pubDate>Sat, 08 Aug 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;Esto no es una receta y lo sabemos. Es mango verde, sal y limón. Pero hay una sola cosa que decide si sale bien, y no es ninguna de las tres.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;el-punto-del-mango&quot;&gt;El punto del mango&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Biche no quiere decir verde de color. Quiere decir firme y ácido, justo antes de que empiece a ablandarse. Si al apretarlo con el pulgar cede un poco, ya se pasó: va a estar dulce y harinoso, y con sal encima eso es desagradable.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El que sirve suena hueco cuando le das un golpecito y no cede nada.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;el-corte-importa-más-de-lo-que-parece&quot;&gt;El corte importa más de lo que parece&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;En tiras largas y delgadas, no en cubos. La tira tiene más superficie para la sal y el limón, y se come de otra manera: se muerde a lo largo en vez de masticar un trozo compacto.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;el-orden&quot;&gt;El orden&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Sal primero, limón después. La sal saca un poco de agua del mango y esa humedad es la que hace que el limón se agarre en vez de escurrirse al fondo de la bolsa.&lt;/p&gt;&lt;hr /&gt;&lt;p&gt;Se come inmediatamente. A los veinte minutos el mango ya soltó demasiada agua y lo que queda es otra cosa, más triste.&lt;/p&gt;</content:encoded><dc:creator>Ana Restrepo</dc:creator><category>Cocina callejera</category><category>De temporada</category></item><item><title>El caldo que se hace solo mientras duermes</title><link>https://mecateando.com/blog/caldo-que-se-hace-solo</link><guid isPermaLink="true">https://mecateando.com/blog/caldo-que-se-hace-solo</guid><description>Huesos, fuego mínimo y ocho horas sin tocarlo. El error es hervirlo: un caldo que burbujea sale turbio y siempre sale turbio.</description><pubDate>Thu, 30 Jul 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;Un buen caldo no se vigila, se abandona. Eso es lo difícil de explicar a quien está acostumbrado a cocinar mirando.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;nunca-debe-hervir&quot;&gt;Nunca debe hervir&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Esta es la regla y todo lo demás es detalle. El burbujeo fuerte rompe la grasa y las proteínas en partículas que quedan suspendidas: por eso un caldo hervido sale turbio y no hay manera de volverlo transparente después.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo que buscas es lo que en casa llamaban &lt;em&gt;sonreír&lt;/em&gt;: una burbuja cada pocos segundos, en un solo punto de la olla. Fuego al mínimo, tapa apenas apoyada.&lt;/p&gt;&lt;h2 id=&quot;qué-va-y-qué-no&quot;&gt;Qué va y qué no&lt;/h2&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Va:&lt;/strong&gt; huesos con algo de carne, cebolla larga, zanahoria, apio, laurel.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Va al final:&lt;/strong&gt; la sal, siempre. Ocho horas reduciendo con sal desde el principio te deja un caldo incomible.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;No va:&lt;/strong&gt; nada verde de hoja, nada de la familia del repollo, y ajo en cantidad. Amargan en cocciones largas.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;h2 id=&quot;la-espuma-de-la-primera-media-hora&quot;&gt;La espuma de la primera media hora&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Retírala. Es proteína coagulada y es lo que más enturbia. Después de esos primeros treinta minutos ya casi no aparece y puedes olvidarte de la olla.&lt;/p&gt;&lt;hr /&gt;&lt;p&gt;Al día siguiente, frío, debe temblar. Si tiembla, hiciste un caldo. Si no, hiciste agua con sabor, que también sirve, pero no es lo mismo.&lt;/p&gt;</content:encoded><dc:creator>Ana Restrepo</dc:creator><category>Técnicas</category><category>Lo de la abuela</category></item></channel></rss>